Una dinámica para dar a conocer la forma de trabajar en la Escuela de Cooperación y Emprendimiento de Mujeres de Rivas
La Escuela de Cooperación y Emprendimiento de Mujeres es un espacio de encuentro y trabajo para las mujeres ripenses que quieren emprender. Nos inventamos esta dinámica para dar a conocer en su inauguración, de manera experiencial la propuesta metodológica y el clima de la Escuela, dando especial relevancia a la participación de todas las mujeres que acudieran a la presentación, más allá del grado de definición de sus ideas de negocio o de si previamente formaban parte del proyecto o acudían por primera vez.
El miércoles 20 de marzo del 2013, presentamos en Rivas Vaciamadrid la Escuela de Cooperación y Emprendimiento de Mujeres. Un espacio al cuidado de Dabne y Andaira, que intenta dar respuesta a las necesidades y deseos de las mujeres ripenses que quieren emprender.

- Mujeres participando en la consultoría exprés, Ideas al dente
Ariadna, Eva y un pequeño grupo promotor de mujeres participantes, hemos establecido las bases de la Escuela en el mes y medio de recorrido previo a la inauguración. Horizontalidad, confianza, responsabilidad, reciprocidad y alegría.
El programa de la presentación, debía reflejar estos valores y la dinámica “Ideas al dente, una consultoría exprés” tenía además otros objetivos:
Conocerse, ponerse cara, ponerse nombre
Fortalecer el propio relato profesional, dónde estoy, qué quiero, qué sé…
Recibir un feedback, complementar, reforzar puntos débiles, contrastar hipótesis, intuiciones
Conocer otros proyectos, ideas, situaciones de mujeres cercanas
Mostrar la potencia de pensar juntas
Para ello planteamos realizar una consultoría múltiple. Quien realiza la consulta, la narradora, explica su situación, idea o problema de la manera más completa posible. La consultora, analiza esa realidad y con su conocimiento y la visión que aporta una mirada desde fuera, devuelve un pequeño diagnóstico, unas recomendaciones para la mejora.
Como material de apoyo, la consultora recibe, además de una sencilla ficha donde recoger las conclusiones, una hoja con un listado de preguntas que le pueden servir para profundizar en lo que la compañera cuenta. Para la narradora, también hay un guión con algunas preguntas que puede utilizar para inspirar el relato, tanto si cuenta con un idea de negocio definida como si aún no ha concretado su proyecto.
La dinámica se desarrolla por parejas durante 4 minutos, una mujer explica sus planteamientos mientras la otra ejerce de consultora. Una vez transcurrido este tiempo, se intercambian los roles. Cuando ambas han contado y escuchado, todas cambian de silla, formándose nuevas parejas y volviendo a empezar.
“Jugando” a las consultorías y con mucho dinamismo, conseguimos que todas las participantes aportaran su historia y sus saberes, dando valor a los diferentes estados de maduración de las ideas y facilitando el encuentro entre mujeres diversas que quizá con el tiempo, puedan convertirse en aliadas, clientas, colaboradoras o incluso socias.

